Autor: Isaac Asimov Género: , , ,
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El Nuevo Testamento no está a la altura de la primera parte. De entrada, lo que parece más interesante (los cuatro evangelios) ocupa una pequeña parte del libro asimoviano. Empieza con una prolija historia de los Macabeos, de atractivo un tanto discutible, y acaba con los epístolas de Pablo y otros apóstoles que tampoco aportan demasiado. Hay casi más páginas dedicadas a Pablo que a Jesús y no es eso lo que uno espera.

Reconozco que Asimov brinda algunos hallazgos interesantes sobre la figura de Cristo, pero quizá por no ganarse la animadversión de los americanos creyentes (judíos o cristianos) pasa casi de puntillas sobre temas que uno esperaba ver tratados con mayor extensión.

En Asimov, la figura de Jesús queda un tanto borrosa. A fuerza de no querer comprometerse, plantea asuntos como la virginidad de María, los posibles hermanos de Jesús o la adoración de los Magos de una manera excesivamente distante. Quiero decir que Asimov cita unos hechos que parecen indicar un camino, pero una vez allí se para, no investiga con más profundidad y se limita a pasar a otro asunto.

De cualquier manera, sería injusto decir que esta segunda parte carece de interés. Sólo que no está a la altura del Viejo Testamento, probablemente porque Asimov no se atrevió a dar un paso más hacia delante.

Yo recomiendo la lectura a todos. Quien no tenga fe, no recibirá un estímulo especial para alcanzarla. El creyente no verá atacada su religiosidad, aunque le planteen unas dudas que su fe debe ayudarle a solventar. Con Asimov, sobre todo, conoceremos algo de los usos y costumbres de los pueblos, su historia, su forma de entender la vida… Incluso veremos como la propia Biblia pasa, poco a poco, de “los dioses” que crean el mundo a Yaveh, el único Dios.
Y lo que se plantea, pero no quiere resolver Asimov es la evolución de una creencia que Jesús (son sus palabras) vino a cumplir, no a cambiar, pero que un tal Pablo, (más papista que el propio Cristo) se dedicó a cambiar a sus anchas con lo que consumó la ruptura de judaísmo y cristianismo.
En resumen: Asimov plantea unas preguntas a la forma de Sócrates y los peripatéticos y deja que cada uno las responda a su manera, luego de darle los elementos de juicio en que basarse. Sólo por eso vale la pena leer las más de 1.500 páginas que suman ambos libros.