Autor: Earl Doherty Género: , ,
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¿Por qué los acontecimientos de la historia del Evangelio y su personaje central, Jesús de Nazaret, no se encuentran en las epístolas del Nuevo Testamento? ¿Por qué el Cristo divino de Pablo parece no tener conexión con el Jesús evangélico pero se parece mucho a los dioses salvadores paganos de la época que solamente vivieron en el mito? ¿Por qué, dada la expansión del cristianismo en el Imperio Romano en el siglo I, hizo una sola comunidad cristiana componer una historia sobre la vida y la muerte de Jesús – el Evangelio de Marcos -, mientras que todos los demás evangelios simplemente se han copiado y modificado de ese primero? ¿Por qué son todos los detalles en el relato evangélico del juicio de Jesús y su crucifixión extraídos de pasajes del Antiguo Testamento? La respuesta a estas y otras preguntas que rodean el Nuevo Testamento vendrán como una sorpresa para los que se imaginan que los orígenes del cristianismo y la figura de Jesús están bien representados por la tradición cristiana y los Evangelios. Con la llegada del tercer milenio, ha llegado también el momento de hacer frente a la sorprendente composición que ha abarcado durante los últimos 1900 años y asumir una cruda realidad: el cristianismo ha venerado a un fundador e icono de la fe que probablemente nunca existió.

¿Ha sido victima la sociedad occidental de la más grande equivocación en la historia? ¿Podría ser la razón por la cual cada generación es capaz de reinventar a Jesús en su propia imagen, por la cual una multitud de académicos puede salir con imágenes radicalmente diferentes del fundador del Cristianismo, que no hubiera un hombre real por ser descubierto, que no hubiera figura histórica para ejercer control sobre la búsqueda sin fin?

Este libro es una nueva presentación de la tesis sobre la no existencia de un Jesús histórico. Tesis doctoral que Earl Doherty (licenciado en Historia Antigua y Lengua Clásica) publicó ya en 1999 en forma de ensayo. Se trata de un estudio completo y exhaustivo de la cuestión a través de un examen de los registros de los primeros cristianos, canónicos y no canónicos, de la teórica fuente Q a los Evangelios, desde las primeras epístolas de Pablo a los apologistas del siglo II, junto con los documentos judíos, gnósticos, y grecorromanos de la época. La filosofía de la época, su expresión religiosa en los cultos mistéricos paganos, vislumbres fascinantes de los antecedentes históricos de la época y un examen en profundidad del historiador judío Flavio Josefo son sólo algunos de los temas más tratados en el libro. Una cuenta lujosamente detallada, sumamente lúcida y entretenida de como el cristianismo comenzó sin un Jesús de Nazareth histórico que tan solo cobró vida en las páginas de los Evangelios.